Seleccionar página

OCURRIÓ UN 26 DE MARZO

OCURRIÓ UN 26 DE MARZO
1785:Nace en Buenos Aires el coronel Pedro Conde.
A los trece años se enroló como cadete del regimiento de Blandengues de la Frontera, en el que sirvió en guarniciones en el límite de la zona ocupada por la población blanca, que entonces pasaba a poco más de cien kilómetros de Buenos Aires.
Al producirse las Invasiones Inglesas, se unió a las fuerzas de los Húsares de Pueyrredón para la Reconquista. Se enroló después en el Regimiento de Patricios, con el que peleó en la Defensa en 1807, llegando al grado de capitán.
Apoyó la Revolución de Mayo, siguiendo a Cornelio Saavedra, y fue destinado al sitio de Montevideo desde principios de 1811. Permaneció en la guarnición que cercaba la ciudad enemiga hasta su rendición en 1814, y se destacó en la batalla de Cerrito. Después de la toma de la ciudad luchó contra los federales de José Artigas.
Regresó a fines de 1814 a Buenos Aires y fue nombrado jefe de uno de los tres batallones del regimiento 2, el que había sido llamado Batallón de Arribeños.
Se mostró como un activo opositor del gobierno de Carlos María de Alvear: ayudó a su caída y la festejó públicamente. El nuevo director supremo Ignacio Álvarez Thomas, lo consideró demasiado expresivo en su festejo, y lo separó del mando, quedando como comandante del regimiento el coronel Juan Bautista Bustos.
En 1816 fue enviado a Mendoza a unirse al Ejército de los Andes, a órdenes de Las Heras, con el grado de teniente coronel y jefe del Regimiento de Infantería Número 7. Participó en el cruce de los Andes y en las batallas de Chacabuco, Curapaligüe y Gavilán. Fue seriamente herido en el desastroso asalto de Talcahuano por medio de un ataque frontal; la mayor parte de sus hombres murieron en combate.
Tras una dolorosa recuperación, luchó en Cancha Rayada y Maipú, arriesgando su vida por las heridas mal curadas. Desplegó tanta actividad que nunca se terminó de restablecer del todo: sus heridas sangraban periódicamente.
Participó también en la Expedición Libertadora del Perú, desembarcando con el grueso del ejército en Paracas, y fue asignado a las fuerzas de Juan Antonio Álvarez de Arenales para la campaña de la Sierra. No llegó a combatir, ya que sus viejas heridas se abrieron; Arenales lo dejó bajo cuidados de enfermo en un pueblo del interior peruano, de donde fue trasladado al pueblo de Sayán, donde falleció en mayo de 1821.
Los nombres de calles de algunas ciudades, como Buenos Aires, Rosario (Argentina) y Lima (Perú), recuerdan a este militar. También lleva su nombre el Regimiento Mecanizado Número 7, con sede en la localidad de Arana, cerca de la ciudad de La Plata.
1826:Muere Bartolomé Ceretti.
Fue un marino que combatió en la Guerra de Independencia Argentina, brevemente en las guerras civiles argentinas, y en la Guerra del Brasil, donde murió heroicamente en el ataque a la Colonia del Sacramento (1826).
Bartolomé Ceretti nació en Génova, Italia, a mediados del siglo XVIII y llegó a Buenos Aires antes del estallido de la Revolución de Mayo. Se embarcó como guardia en la goleta Invencible, nave insignia del coronel Juan Bautista Azopardo, comandante de la primera escuadra patriota, participando del combate de San Nicolás del 2 de marzo de 1811.
Con el grado de subteniente estuvo al mando del Falucho N° 1 (o de Fuerza) entre enero y diciembre de 1812 y de la balandra América en 1813.
Formó también parte de la segunda escuadra revolucionaria comandada por Guillermo Brown y en la Campaña Naval de 1814 fue incorporado a la sumaca Santísima Trinidad, nave insignia de Tomás Nother, comandante de la escuadrilla sutil responsable de perseguir al capitán realista Jacinto de Romarate tras su derrota en el combate de Martín García. Allí se desempeñó como carpintero y maestro de navegación, y finalmente como teniente 2°.
En esa misión participó del combate de Arroyo de la China, en el que fue muerto su comandante con el costado atravesado por una metralla de 4 onzas. Habiendo muerto también el teniente David Smith, el segundo de la Trinidad, se hizo cargo del comando Bartolomé Ceretti hasta que siendo herido lo asumió el subteniente Nicolás Jorge.
Asistió luego con el grado de teniente graduado y a las órdenes de Guillermo Brown al sitio y caída de Montevideo en junio de ese año. Fue luego nombrado comandante del bergantín Belén hasta que en los últimos meses de 1815 fue puesto al frente del bergantín 25 de Mayo (Paraná).
En 1816 fue ascendido a capitán y se desempeñó como comandante del Arsenal de Barracas y de la 25 de Mayo, cargos que ejerció hasta 1818. Entre enero y mayo de 1819 estuvo nuevamente al frente del Belén. En 1820 se desempeñó brevemente al mando del Lanchón N° 8 y fue ascendido a sargento mayor. Ese año participó de la asonada del 26 de marzo encabezada por Carlos María de Alvear. Volvió a comandar el 25 de Mayo hasta 1821 y el Belén entre marzo y abril de 1822. Pese a la reforma militar dispuesta por Bernardino Rivadavia en ese último año, en mayo continuaba aún al frente del Arsenal.
Tras pasar a retiro en 1825 Ceretti, a pesar de su avanzada edad y tener muy buen nivel económico, volvió al servicio activo para participar en la Guerra del Brasil. Recibió el mando del bergantín General Balcarce con el que participó del combate de Punta Colares del 9 de febrero de 1826.
A fines de ese mes, Brown llevó su pequeña escuadra frente a Colonia del Sacramento. Con su buque insignia, la fragata 25 de Mayo, el 26 de febrero de 1826 intentó penetrar en el puerto cuando bajaban las aguas, pero encalló en las lajas de San Gabriel. Ceretti acudió en su ayuda bajo el fuego de metralla del Fuerte de Santa Rita, cuando una de sus descargas lo mató.
Las exequias tuvieron lugar el 1 de marzo en el Templo de San Francisco de Buenos Aires. Una calle de Parque Chas en Buenos Aires lleva su nombre por Ordenanza del 28 de octubre de 1904 al igual que una plaza y calle de la localidad de Almirante Brown (Buenos Aires).
Una calle del barrio de Villa Urquiza en la ciudad de Buenos Aires lleva el nombre Ceretti en su homenaje.
1827:San Luis rechaza la constitución unitaria de 24 de diciembre de 1826 y se separa de la unión.
La Constitución de 1826, o Constitución de Rivadavia, como también es conocida, fue una fallida constitución argentina impulsada por el gobierno de Bernardino Rivadavia, durante el período de las guerras civiles y mientras el país se encontraba en guerra con Brasil, que estableció un régimen de gobierno unitario, en virtud del cual los gobernadores de las provincias quedaban bajo el mando del presidente. Durante las sesiones del Congreso constituyente el diputado Manuel Dorrego realizó un famoso discurso alertando sobre el peligro de disolución que significaba establecer un orden unitario, diciendo “Nos hallamos sobre un volcán y es necesario precaver y paralizar su ejecución”. La “Constitución de Rivadavia”, reavivó la guerra civil, desencadenando la creación de la Liga Provincial de mayo de 1827, entre once de las catorce provincias entonces existentes, que dispuso rechazar la constitución sancionada, “destruir las autoridades nacionales” y llamar a un “nuevo Congreso, cuyo solo objeto sea constituir el país bajo la forma de gobierno federal”. Un mes después Rivadavia se vio obligado a renunciar, debilitado por la oposición de las provincias y el escandaloso tratado de paz con Brasil.
El Poder Legislativo bicameral, estaría integrado por la Cámara de Representantes y la de Senadores. La primera la formarían los diputados elegidos en forma directa, que duraban cuatro años en sus funciones y se renovaban cada dos; la segunda, por senadores de cada provincia elegidos en forma indirecta que duraban nueve años en sus cargos y se renovaban por tercios cada tres años.
El Poder Ejecutivo desempeñado por un Presidente, duraba cinco años y era elegido en forma indirecta por juntas provinciales.
El Poder Judicial estaba integrado por una Alta Corte de Justicia, tribunales inferiores y juzgados.
Los gobiernos de provincia estarían a cargo de gobernadores ,elegidos por el presidente con acuerdo del Senado, a propuesta en terna de los Consejos de Administración; estos organismos eran elegidos por el pueblo de cada provincia (entiéndase pueblo como los integrantes del Cabildo, ciudadanos mayores de 18 años de sexo masculino y que atesoraran fortuna y prestigio familiar, normalmente grandes hacendados, importantes comerciantes, ganaderos. Al común de los ciudadanos, como peones, esclavos, personas pobres, no se les permitía participar del Cabildo y por ende de las decisiones políticas que allí se tomaran). Esta constitución fue considerada de carácter unitario ya que no solo centralizaba las decisiones políticas en Buenos Aires, además prohibía la libre navegación de los ríos interiores. La Rioja, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Mendoza, Santiago del Estero, San Luis y Salta rechazaron la constitución pero manifestaron el deseo de seguir la guerra con el Brasil “sin el Congreso ni el presidente”.
El derecho de ciudadanía fue concedido a los hombres libres mayores de veinte años, pero quedaron privados del voto los analfabetos, los criados a sueldo, los peones y los jornaleros, hecho que motivó que el diputado Manuel Dorrego protestara enérgicamente por la limitación que se hacía del derecho del sufragio al sector popular.
La Constitución fue sancionada durante los años de enfrentamiento entre unitarios y federales, adoptando una clara postura centralista unitaria a favor de la ciudad de Buenos Aires. Esta constitución unitaria centralizaba las decisiones políticas en Buenos Aires dejando a las provincias subordinadas a las elecciones que dicha provincia tomara, sin participación en las ganancias aduaneras y con grandes limitaciones en el libre comercio. También entregaba a Buenos Aires prerrogativas personales como el hecho de que las autoridades provinciales y locales fueran elegidas por el Ejecutivo desde Buenos Aires, entre ellas el Gobernador, sin respetar las autonomías locales.
1827:Muere en Viena, Austria, Ludwig van Beethoven.
Ludwig van Beethoven fue un compositor alemán que murió en su apartamento de Viena el 26 de marzo de 1827, a los 56 años de edad, como consecuencia de una enfermedad prolongada. El funeral de Beethoven se celebró tres días después y a la procesión asistió una gran multitud. Originalmente fue enterrado en el cementerio de Währing, aunque sus restos fueron trasladados en 1888 al cementerio central de Viena.
El relato de Hüttenbrenner se ha utilizado para atribuir motivaciones de resistencia e ira del compositor en sus momentos finales. Las últimas palabras de Beethoven y la causa exacta de su muerte también han sido objeto de algún debate histórico.
Beethoven sufrió un deterioro de la salud durante los últimos años de su vida, incluido el llamado «período tardío», cuando produjo algunas de sus obras más admiradas. La última obra que pudo completar fue el movimiento final del Cuarteto de cuerda n.º 13 Op. 130, compuesto para reemplazar la difícil Grosse Fuge, que se publicó por separado como Op. 133. Poco después, a finales de 1826, la enfermedad le volvió a golpear, con episodios de vómitos y diarrea que casi acaban con su vida.
Cuando se hizo evidente que Beethoven no se recuperaría, sus amigos se reunieron para ayudar y presentar sus últimos respetos. Los médicos de Beethoven realizaron cuatro operaciones menores para aliviar ascitis (hinchazón abdominal), de las cuales la primera resultó en infección, las otras no. El 24 de marzo recibió la extremaunción y el 26 de marzo perdió el conocimiento y murió esa misma noche. Mientras que otros, incluido el hermano de Beethoven, Nikolaus Johann van Beethoven, Karl Holz y algunos amigos probablemente estaban en la casa, Hüttenbrenner informa en su relato de 1860, que sólo él y la cuñada de Beethoven estaban presentes en la habitación en el momento de su muerte.
Tres días después de su fallecimiento, el 29 de marzo, tuvo lugar el funeral. Se celebró en la iglesia de la Santa Trinidad de Alsergrund, distante un par de manzanas del domicilio del compositor, y fue enterrado en el cementerio de Währing, al noroeste de Viena. Miles de ciudadanos se alinearon en las calles para la procesión fúnebre. Las estimaciones sobre la asistencia varían, con testigos que informan entre 10 000 y 30 000 espectadores.​ Los teatros estaban cerrados y muchos artistas notables participaron en la procesión fúnebre como portadores del féretro o de la antorcha, entre los que se incluían Johann Nepomuk Hummel, Franz Grillparzer quien escribió un panegírico (que leyó el actor Heinrich Anschütz) y Franz Schubert. En una misa conmemorativa en una iglesia de Viena el 3 de abril, Ignaz von Seyfried cantó el Réquiem de Wolfgang Amadeus Mozart con un «Libera me» adicional.
Según los informes, en los días posteriores al funeral se ofreció a uno de los sepultureros una importante suma de dinero para que le quitara la cabeza de la tumba. Como resultado, los amigos de Beethoven pusieron un reloj en la tumba.​
En 1863, el cuerpo de Beethoven (y también el de Schubert, que fue enterrado cerca) fue exhumado, estudiado y vuelto a enterrar, en procedimientos pagados por la Gesellschaft der Musikfreunde. En ese momento, el médico austríaco Romeo Seligmann Kommdraufdrück adquirió los fragmentos de la parte posterior de su cráneo, que habían sido separados durante la autopsia y que ahora también se encuentran en el Centro de Estudios Beethoven. Sus restos fueron trasladados en 1888 al Cementerio central de Viena.​
En su escritorio de trabajo, se encontró el testamento de Heiligenstadt, redactado en 1802, en donde explica a sus hermanos el porqué de su profunda amargura. También se encontró la mencionada desgarradora carta de amor dirigida a su Amada inmortal
a la que llama «mi ángel, mi todo, mi mismo yo».
1834:Mariano Medrano y Cabrera, obispo de Aulón, se hace cargo de la sede obispal de la diócesis de Buenos Aires.
A pesar de las ingerencias de los gobiernos de turno, su ministerio fue fecundo.  Le tocó un arduo trabajo de recomposición eclesial, entre los que inició tratativas para restablecer los estudios eclesiásticos que finalmente no llegó a concretarse durante su episcopado.
Retomó también las visitas pastorales interrumpidas desde 1804.  Fueron muy  esperadas por los habitantes de la ciudad y de los pueblos de la campaña ya que pudieron nuevamente recibir las orientaciones del pastor, recibir  la Confirmación y el contacto en fin con el obispo que muchos vecinos no conocían.  Las limitaciones  que ponía el gobierno y su edad avanzada, limitaron la visita a las parroquias y monasterios de la ciudad y a unas pocas que se encontraban en la campaña.
Durante su episcopado en el actual territorio de la arquidiócesis se erigió la parroquia de Nuestra Señora de Balvanera.
No se pueden ignorar sin embargo, los recelos y los procedimientos dictatoriales del segundo gobierno de Juan M. de Rosas, que ejercieron un absorbente e insoportable paternalismo sobre el clero y hasta presionar al propio prelado, que no alcanzaba a justipreciar el ambiente de ahogo que se vivía en la confederación.
Pocos días duró la enfermedad que lo llevó a la muerte, en la mañana del el 7 de abril de 1851, a los 83 años.
Varias jornadas duró su velatorio en la sacristía mayor de la Catedral y el funeral solemne se realizó el 12 de abril, acompañado por sacerdotes, autoridades, y el pueblo en general que siguió el cortejo hasta la iglesia de la Piedad, donde fue sepultado junto a los restos de su madre.
Dos días después de la sepultura del prelado, el Senado eclesiástico se reunió para elegir al Vicario Capitular.  La elección recayó en el canónigo Miguel García, hasta ese momento provisor del obispado y vicario general que tenía 75 años y contaba con el favor de Rosas. 
1840:Las fuerzas federales comandadas por el general Juan Pablo López derrotan completamente a las unitarias al mando del coronel Mariano Vera en la batalla de Cayastá.
El Combate de Cayastá, se situó sobre la margen oriental del arroyo Cayastá, el 26 de Marzo de 1840, se batieron fuerzas opositoras unitarias y federales al mando de Mariano Vera y de Juan Pablo López, respectivamente.
Mariano Vera (Santa Fe, 1777 – Cayastá, 26 de marzo de 1840) fue un político argentino, primer caudillo federal de la provincia de Santa Fe. Invadió Santa Fe en marzo de 1840 por el Chaco, unido a fuerzas indígenas y acompañado por Francisco Reinafé (el único sobreviviente del poderoso clan cordobés), que debía seguir a Córdoba y sublevarla también. Pero ninguno de los dos conservaba su prestigio y sus fuerzas eran demasiado escasas. Cuando apareció el ejército de López, los indios desertaron. Fueron destrozados en una batalla en Cayastá, y ambos jefes murieron.
La noticia de la derrota y muerte de Vera fue publicada con grandes muestras de alegría y con insultos variados por el ministro de Juan Pablo López, el mismo ministro que dos años más tarde convencería a López de pasarse de bando. Ese ministro se llamaba Calixto Vera y era hermano del muerto.
1909:Nace Héctor J. Cámpora, el delegado personal de Perón apodado “Tío” elegido presidente en 1973.
Héctor José Cámpora (Mercedes, 26 de marzo de 1909-Cuernavaca, 19 de diciembre de 1980) fue un político y odontólogo argentino, presidente de la Nación Argentina entre mayo y julio de 1973, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina entre 1948 y 1953 y vicepresidente primero de la Convención Constituyente que sancionó la Constitución de 1949.
Encarcelado por la dictadura establecida en 1955, se fugó con otros presos políticos en 1957, asilándose en Chile. Durante la Resistencia peronista fue designado en 1971 por Juan Domingo Perón como su delegado personal en la Argentina. Desde ese cargo fue parte de la conducción que reorganizó al Partido Justicialista; ejecutó la Operación Retorno por la cual Perón regresó al país el 17 de noviembre de 1972 y frustró el plan de la dictadura instalada en 1966 de realizar elecciones bajo control militar, abriendo el camino para la recuperación de la democracia con las elecciones de 1973. Debido a la prohibición impuesta a Perón para presentarse como candidato a presidente de la Nación, el propio Perón lo designó como candidato en su lugar, triunfando con el 49,5% de los votos.
Ejerció la Presidencia de la Nación durante 49 días en 1973, en la primera de las presidencias del ciclo histórico denominado «tercer peronismo»- El período de su gobierno fue retrospectivamente conocido como «la Primavera camporista» (en comparación con la “Primavera Alfonsinista” tras el fin del Proceso de Reorganización Nacional) o “Los 49 Días del Tío” (nombre éste acuñado por le periodista Jorge Lanata, en alusión al apodo de “El Tío” que cariñosamente le dispensaban a Cámpora los jóvenes militantes peronistas).​ Su breve gobierno se destacó por el Pacto Social entre sindicatos y empresarios que sostuvo su política económica industrialista, una política internacional tercermundista y una política universitaria inclusiva con participación protagónica del movimiento estudiantil. Renunció a su cargo el 13 de julio de 1973, facilitando la realización de las primeras elecciones sin proscripciones desde 1955 en las que la fórmula Perón-Perón triunfó con el 62% de los votos. Tras su renuncia se retiró a su hogar en San Andrés de Giles.
En 1975, ya fallecido Perón y durante la presidencia de Martínez de Perón, fue expulsado del PJ. La noche del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 salvó su vida al escapar junto a su familia cuando un grupo armado intentó asesinarlo en su hogar. Logró asilarse en la embajada de México, donde permaneció poco más de tres años. Muy enfermo, en noviembre de 1979 la dictadura permitió que saliera de la misma para exiliarse en México, donde murió trece meses después.
1971:El ejército derroca a Roberto M. Levingston y designa en su lugar a Alejandro Agustín Lanusse.
Revolución Argentina es el nombre con el que se autodenominó la dictadura cívico-militar que derrocó al presidente constitucional Arturo Illia mediante un golpe de Estado el 28 de junio de 1966. La «Revolución Argentina» no se presentó a sí misma «provisional» como en todos los golpes anteriores, sino que pretendió establecerse como un nuevo sistema dictatorial de tipo permanente luego asociado al concepto de Estado burocrático-autoritario (EBA).
La alta conflictividad política y social generada por esta dictadura incluyó una famosa fuga de cerebros, puebladas insurreccionales, la aparición de organizaciones guerrilleras y luchas internas que produjeron dos golpes palaciegos por los que se sucedieron en el poder tres dictadores militares: Juan Carlos Onganía (1966-1970), Roberto Marcelo Levingston (1970-1971) y Alejandro Agustín Lanusse (1971-1973).
Con los partidos políticos disueltos y acosada por el surgimiento de guerrillas e insurrecciones de masas, con varias puebladas entre las que se destacaron el Cordobazo y el Rosariazo, la dictadura organizó en 1973 una salida electoral con participación del peronismo (aunque impidiendo la candidatura de Juan Domingo Perón) en la que triunfó el candidato peronista Héctor J. Cámpora con el 49,53 % de los votos, quien después renunció para permitir nuevas elecciones libres en las que triunfó Perón con el 62 %.
El general Levingston expresaba a un sector nacionalista-desarrollista de las Fuerzas Armadas apoyado por los radicales intransigentes, que designó al economista radical Aldo Ferrer como ministro de Economía. Presionado a convocar a elecciones por los partidos políticos que comenzaban a reorganizarse en La Hora del Pueblo se produjo un golpe interno mediante el cual Levingston fue derrocado por el propio comandante en jefe del Ejército y hombre fuerte de la Revolución Argentina, el general Alejandro Agustín Lanusse.
En 1971, Estados Unidos sufrió una crisis económica que dio como resultado una apertura de los mercados agropecuarios hacia el Bloque del Este.
Lanusse, nuevo presidente de facto, gobernó de marzo de 1971 a mayo de 1973, y al igual que sus predecesores, su período de gobierno fue visto asimismo con gran antipatía y rechazo de parte de la población. Pese a ello su gestión se caracterizó por una gran inversión en importantes obras de infraestructura nacional (rutas, puentes, represas, etc.).
En un clima de creciente inestabilidad política se cometieron actos de terrorismo de Estado, como la masacre de Trelew, se profundizó el accionar de organizaciones armadas clandestinas tales como el Ejército Revolucionario del Pueblo, los Montoneros, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y ante la creciente presión tanto de los simpatizantes peronistas como del propio Perón desde su exilio en Madrid.
Lanusse preparó el terreno para la vuelta de un gobierno civil, e intentó formar una suerte de “peronismo sin Perón” en su frustrado proyecto político, al cual denominó el Gran Acuerdo Nacional (GAN). Para ello designó como ministro del Interior a Arturo Mor Roig, un destacado miembro de la Unión Cívica Radical que contó con el apoyo de los partidos políticos a través de La Hora del Pueblo.
Entre los militares y economistas había temor por las amenazas de que el orden económico y social podría verse afectado. Se temió la convergencia entre las insurrecciones urbanas y el accionar de la guerrilla. Frente a este escenario Perón parecía el único político capaz de encauzar la rebelión y pacificar los ánimos. Pasó a ser la salvación de Argentina ante la conmoción social.
En 1972, el Gobierno militar convocó a elecciones generales ante las exigencias de los ilegalizados partidos políticos, ya durante el Gobierno de Levingston, había confeccionado y consensuado por su parte el documento La Hora del Pueblo donde se proponía la salida electoral sin proscripciones.​
Lanusse, ante las peligrosas tensiones emergidas a partir de 1969, debió optar entre una dictadura de imprevisibles consecuencias y una salida electoral. Levantó la proscripción al Partido Justicialista, desafió al líder a regresar al país para no ser proscripto en 1973, pero la mantuvo sobre Juan Domingo Perón, al elevar la cantidad de años de residencia necesarios para ser electo Presidente, requisito que Perón no cumplía por haber estado exiliado 18 años en España. En un agónico intento por causar la derrota de Perón reformó el sistema de balotaje. Según los cálculos militares el peronismo no iba alcanzar la mayoría en la 1.ª vuelta y sería derrotado en la 2.ª por una alianza de fuerzas políticas.​
En las elecciones resultó elegido con el 49,6 % Héctor José Cámpora, candidato del Frente Justicialista de Liberación Nacional (FREJULI), coalición encabezada por el Partido Justicialista bajo la tutela del propio Perón, junto a otros partidos menores y ocasionales aliados políticos. El eslogan de campaña que lo hizo triunfar era: «Cámpora al Gobierno, Perón al poder»
1988:Muere Miguel Abuelo.
Miguel Ángel Peralta (Buenos Aires, 21 de marzo de 1946 – Munro, 26 de marzo de 1988), más conocido como Miguel Abuelo, fue un músico, poeta y cantante argentino. Fue líder de Los Abuelos de la Nada y autor de canciones como “Himno de mi corazón” y “Cosas mías”. Formó parte de la primera oleada de músicos del rock argentino.
Miguel Ángel Peralta nació el 21 de marzo de 1946 en la maternidad del Hospital Tornú de la ciudad de Buenos Aires, hijo de Virginia Peralta, mujer llegada a Buenos Aires del interior del país, madre soltera y pobre. Nunca conoció a su padre. El pequeño Miguel pasó su primera infancia viviendo en un orfanato hasta los cinco años, cuando finalmente el director del establecimiento lo acogió en su propia casa.
En 1966 conoce al escritor y periodista Pipo Lernoud, a Mauricio Moris Birabent y a Pajarito Zaguri en la Pensión Norte, donde ensayaban Los Beatniks, una de las bandas fundacionales del rock argentino. Testimonian que Miguel vivía cantando bagualas y escribiendo poemas. Se une a la gente de La Cueva, un bar-teatro de la calle Pueyrredón de Buenos Aires, en los largos «divagues» nocturnos que dieron origen al rock argentino, con Litto Nebbia (Los Gatos), Javier Martínez (Manal), «Moris», Pajarito Zaguri, Pipo Lernoud, Tanguito y otros, intercambiando poemas e ideas musicales. Pasa un tiempo viviendo en esa pensión, compartiendo el cuarto con Lernoud, con quien luego se muda a la casa de su madre, Mabel Lernoud.

El saxofonista Willy Crook (n. en Villa Gesell el 28 de agosto de 1965 , ex Patricio Rey y sus redonditos de ricota) se integra al grupo y luego es reemplazado por Jorge Polanuer.
En 1987 realizaron una gira por el Perú. Ante la pobre popularidad del grupo y el estado de mala salud que vivía Miguel Abuelo decide poner fin al grupo a principios de 1988.

Su muerte se debió a una infección, que comenzó localizada, y luego se extendió por todo su cuerpo. Solo cinco días después de cumplir 42 años, el 26 de marzo de 1988 a la 15:40, Miguel Abuelo falleció en la clínica Independencia de la localidad de Munro, por complicaciones tras una operación de vesícula llevada a cabo unos pocos días antes. El Dr. Héctor Pérez aclaró las dudas respecto a su doloroso deceso, afirmando que dicha infección en la vesícula biliar fue causante de otra infección generalizada que lo llevaría a su muerte.
Según sus familiares, Abuelo fue cremado y sus cenizas tiradas al mar, en Mar del Plata, por su hijo Gato Azul y su sobrino Chocolate Fogo, quienes cumplieron así con la voluntad de Miguel.
1991: El Día del MERCOSUR conmemora el nacimiento del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), como un proceso de integración de los países del Cono Sur. Este acto fue consolidado con la firma del Tratado de Asunción el 26 de marzo del año 1991 por los Estados de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Actualmente el pacto se ha ampliado más allá de lo comercial generando acuerdos sobre educación, trabajo, derechos humanos y salud. Este pacto es una figura que refleja la intención de integración y unidad entre los países miembros.