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OCURRIÓ UN 16 DE ABRIL

OCURRIÓ UN 16 DE ABRIL
1582:Hernando de Lerma, gobernador de Tucumán, Juríes y Diaguitas, funda la ciudad de Lerma en el Valle de Salta.
Hernando de Lerma Polanco (Sevilla, España, 1 de noviembre de 1541 – Madrid, España, 1592) fue un explorador y colonizador español de mediados del siglo XVI. Fue gobernador del Tucumán entre 1580 y 1584. Se destacó por haber fundado la ciudad de Salta, capital de la actual provincia de Salta, en el noroeste de la Argentina.
El 23 de julio de 1581 el gobernador Lerma reunió en su vivienda a los integrantes del Cabildo de Santiago del Estero, más un grupo de caracterizados vecinos. En ella Lerma informó que deseaba fundar una ciudad en el camino del Perú, y solicitó la opinión de los regidores y vecinos presentes, expertos en cuestiones de guerra, acerca de la conveniencia de asentarla en el valle de Salta o en los Valles Calchaquíes. Tras un análisis en el que participaron todos los presentes, se resolvió fundarla en el valle de Salta, para lo cual salieron desde Santiago del Estero en febrero de 1582. En esa importante acta constan las opiniones de cada uno de los presentes, más el ofrecimiento de cada vecino como aporte para asistir al gobernador en esa jornada.​
Los cabildantes de esa época, y en especial los que participaron en esa sesión, fueron: Antonio de Miraval, teniente de gobernador; Juan Pérez Moreno, alcalde de 1º voto (1581); Hernán Pérez Palomino, alcalde de 2º voto; Santos Blázquez, Juan Cano, Cristóbal Pereyra, Gaspar Rodríguez, Francisco Sánchez y Pedro de Cáceres, regidores; Juan Rodríguez Pinazo, alguacil mayor; Gerónimo García de la Xara tesorero de la Real Hacienda; Bartolomé de Sandoval, procurador mayor. Otros asistentes fueron Alonso Abad, Alonso de Cepeda, Alonso de Contreras, Garci Sánchez, Juan de Morales, Luis de Gamboa, Miguel de Ardiles, Blas Ponce, Gonzalo Sánchez Garzón, Martín Moreno, Luis de Gallegos, Francisco de Torres, Lope de Quevedo, Antonio de Robles, Manuel Rodríguez Guerrero y Bartolomé de Mansilla.
En 1582 Hernando de Lerma le escribió al rey informándole de su propósito de fundar en el valle de Salta la ciudad que tanto deseaba, empresa para la cual esperaba contar con los ofrecimientos y socorros de los vecinos de la gobernación. Elevaba un listado de la gente, armas y aviamientos con que saldría a la jornada del dicho valle, todo reunido en Santiago del Estero y Talavera.
El virrey Francisco de Toledo había ordenado al gobernador Lerma que fundara una ciudad al norte de Santiago del Estero, que asegurara las comunicaciones en la Gobernación del Tucumán. Lerma convocó a los encomenderos de la zona para que le ayudaran con los gastos que esa empresa insumiría, aportando armas, animales, indígenas, etc. y que lo acompañaran en la fundación de la nueva ciudad. El 3 de abril de 1582 Lerma con 70 soldados españoles, acompañados por aborígenes pacificados, llegaron al paraje de Siancas. Tras estudiar el terreno, optaron por el valle de Salta ya que tenía una ubicación estratégica para controlar a los calchaquíes y a los omaguacas u homaguacas.
El 16 de abril de 1582, el gobernador Hernando de Lerma en nombre de la Santísima Trinidad, de la Virgen Santa María, del Apóstol Santiago y de Su Majestad el rey de España, fundó la ciudad de Lerma en el Valle de Salta sobre las márgenes del río Arenales, distribuyendo los solares para el Cabildo, la Catedral y para los primeros vecinos. En esa fundación participaron los vecinos Alonso Abad, Juan Cano, Bartolomé de Mansilla, Juan Pérez Moreno, Juan Pedrero de Trejo, Juan Rodríguez Juárez y otros.
Impuso el fundador a los beneficiarios la condición de cercar sus solares en el término de un año y permanecer en ellos so pena de perderlos si así no lo hicieren; esta se hacía necesaria para que los pobladores se arraigaran a la tierra ya que a menudo sucedía que después de celebrada una fundación los hombres que habían acompañado al fundador tomaran otro camino de regreso deshaciendo lo hecho. Era difícil la vida en los poblados que comenzaban su existencia.
Al día siguiente de la fundación el gobernador Lerma y el obispo Victoria acordaron dar a este valle el nombre de San Felipe de Lerma en el Valle de Salta. San Felipe en honor al rey Felipe II de España, Lerma por ser el apellido de su fundador y en cuanto a Salta, es muy discutida la etimología de esta palabra ya que existía antes de que los españoles llegaran a este sitio.​
Lerma no tenía dudas de que consolidando un pueblo en Salta, la relación de esta región con el Perú sería más fluida; también con Chile, para proveer de cosas desde España por la navegación a través del río de la Plata. En esta estimación no estaba ausente la poderosa economía minera de Potosí, devoradora de mano de obra y de productos de la Gobernación del Tucumán. Haciendo pie en ese valle, Lerma aprovechó las vías de comunicación insinuadas por la naturaleza y seguidas por los primitivos habitantes aborígenes, para así fortalecer los dispersos, débiles y escasos núcleos de la población española. Conseguido este objetivo, se podía formar una red de circulación de hombres, animales, mercancías y noticias que, con eje en Potosí, permitiría la comunicación entre los puertos de El Callao en el Perú y el de la recién fundada Buenos Aires
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1782:Nace en Huaras, Perú, el general Toribio de Luzuriaga. Defendió la ciudad durante las invasiones inglesas, fue gobernador de Corrientes, jefe de regimiento del Ejército Norte, gobernador de Mendoza y luego se sumó al Ejército Libertador. Formó parte de la campaña de Chile y de Perú. Murió en Pergamino, Buenos Aires, el 1º de mayo de 1842.
Toribio de Luzuriaga y Mejía (Huaraz, virreinato del Perú, 16 de abril de 1782 – Pergamino, Argentina, 1 de mayo de 1842) fue un militar peruano-argentino, que participó en la guerra de Independencia de la Argentina y del Perú. En 1921 fue reconocido como el mayor prócer de la Independencia peruana.
Hizo carrera militar en Argentina donde destacó durante la Defensa de Montevideo y de Buenos Aires de los ataques de los ingleses en 1801. Secundó la Revolución de Mayo de 1810 y, en calidad de comandante, participó de la victoria en la batalla de Suipacha. Posteriormente fue uno de los jefes militares de la expedición emancipadora hacia el Alto Perú bajo el mando de Antonio González Balcarce y Juan José Castelli, siendo suyo el mérito de la victoria patriota en el enfrentamiento de Yuraicoragua, el 4 de diciembre de 1811.
Luzuriaga cumplió funciones de alta responsabilidad en la naciente República Argentina. Fue el primer director de la Academia General de Oficiales instalada en San Salvador de Jujuy; luego ejerció como gobernador de la provincia de Corrientes y como jefe de Estado mayor del ejército rioplatense.
San Martín lo incorporó a la Expedición Libertadora destinada al Perú que zarpó en agosto de 1820. Luzuriaga condujo el desembarco de las fuerzas patriotas en la Bahía de Paracas el 8 de septiembre de 1820 y estableció el cuartel general en Huaura.
En 1821 fue presidente de Huaylas, uno de los cuatro departamentos peruanos (junto con los de Trujillo, Tarma y de La Costa), efectivamente independientes. En diciembre de ese año, el Perú lo nombró Gran Mariscal (primer peruano que tuvo dicho cargo) y lo incluyó en la Orden del Sol.
1821:Portugal reconoce la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
El Reconocimiento de la Independencia de la República Argentina por S. M. el rey de Portugal(16/4/1821) fue el primer reconocimiento formal parte de un estado europeo hacia las Provincias Unidas o, mejor dicho, hacia el Gobierno de Buenos Aires. El motivo fundamental de la celebración de este tratado fue en esencia la necesidad por parte del monarca portugués Juan VI de llegar a un acuerdo con el gobierno porteño con respecto a la situación de la Banda Oriental, ocupada por tropas lusobrasileñas desde 1820. En consecuencia, se les concedió a las autoridades bonaerenses garantías comerciales y jurídicas para ambas naciones, así como muestras de amistad y paz. Este aparente acercamiento entre la corte lusitana y el gobierno rioplatense no evitó la crisis políticomilitar que devendría con Brasil unos años más tarde.
1866:El Ejército Aliado, comandado por Bartolomé Mitre, invade Paraguay.
Las tropas de la Triple Alianza inician la invasión de Paraguay.  El Ejército Aliado, a las órdenes del general BARTOLOMÉ MITRE, invadió la, República del Paraguay, atravesando el río Paraná a la altura de Paso de la Patria. Las tropas aliadas pasaron al Paraguay formando dos Divisiones de 5.000 hombres cada una. La primera se componía exclusivamente de soldados brasileños y tenía por jefe al general OSORIO; la segunda, formada por argentinos y uruguayos, iba a las órdenes de los generales WENCESLAO PAUNERO, argentino y VENANCIO FLORES, uruguayo. Los brasileños, que pasaron los primeros, fueron enérgicamente hostilizados por los paraguayos, a los que lograron repeler después de un combate prolongado y sostenido. Este hecho le valió al general Osorio el título de barón de Herval, que le otorgó el emperador Pedro I. Ya en territorio enemigo, 6.000 paraguayos, tentaron un golpe de mano contra los aliados, sorprendiendo la vanguardia que mandaba el general Flores. A este combate siguieron las sangrientas batallas de Tuyutí y el Boquerón, gloriosos ambos por los ejércitos de la alianza.
1879:El general Julio A. Roca, ministro de Guerra y Marina durante el gobierno de Nicolás Avellaneda, inicia la denominada expedición al desierto en su lucha contra los habitantes de los pueblos originarios.
En proclama publicada en el diario La Prensa el 29 de abril de 1879 decía Roca: «Con asombro de todos nuestros conciudadanos, en poco tiempo habéis hecho desaparecer las numerosas tribus de la pampa que se creían invencibles con el pavor que infundía el desierto… Extinguiendo estos nidos de piratas terrestres y tomando posesión real de la vasta región que los abriga, habréis abierto y dilatado los horizontes de la patria hacia la comarca del Sud, trazando, por decirlo así, con vuestras bayonetas un radio inmenso para su desenvolvimiento y grandeza futura…».

Este conflicto armado estuvo al mando de Julio Argentino Roca, quien realizó diversas expediciones en la llanura pampeana y la Patagonia de Argentina.
Combinando la violencia física con alianzas con tribus determinadas, Roca logró obtener más de 15000 leguas cuadradas de terreno, las cuales fueron incorporadas al control efectivo de la República Argentina.
Las principales causas de la Conquista del Desierto fueron:
Los ataques constantes de los malones y las hordas organizadas de aborígenes que atacaban a los pueblos fronterizos.
El deseo de expandir las fronteras de la República Argentina, sacando provecho de las tierras aborígenes y sumándolas al territorio del Estado.
La alianza con ciertos grupos o civilizaciones indígenas que fueron recompensadas con tierras luego de la campaña.
Las pérdidas insostenibles de hombres, ganado y secuestros de mujeres blancas como esclavas por parte de los indígenas.
Las constantes presiones de Chile y el Reino Unido por las tierras de la Patagonia, que impulsaron al Estado argentino a tomar posesión sobre ellas.
Consecuencias:
La Conquista del Desierto provocó las siguientes consecuencias:
La exterminación de los pueblos indígenas de la Patagonia y del centro del país. Los indígenas sobrevivientes fueron sometidos a la esclavitud, la explotación y la miseria.
El Estado argentino afianzó su autoridad sobre el territorio patagónico.
Las grandes y ricas extensiones de tierras que fueron conquistadas a costa de violencia, quedaron en manos de personas poderosas que habían financiado la campaña.
Los límites geográficos actuales de Argentina son el resultado de esta campaña.
Un aumento en la actividad económica del país, especialmente debido a la ganadería.
1889:Nace en Londres, Gran Bretaña, el destacado humorista, escritor y director Charles Chaplin.
Charles Spencer «Charlie» Chaplin (Londres, Inglaterra, Reino Unido; 16 de abril de 1889-Corsier-sur-Vevey, Suiza; 25 de diciembre de 1977) fue un actor, humorista, compositor, productor, guionista, director, escritor y editor británico. Adquirió gran popularidad en el cine mudo gracias a las múltiples películas que realizó con su personaje Charlot.​ Se lo considera un símbolo del humorismo y del cine mudo.​ Hacia finales de la Primera Guerra Mundial, era uno de los hombres más reconocidos de la cinematografía mundial.
Sus padres también estuvieron relacionados con el mundo del espectáculo, especialmente con el género del music-hall. Chaplin debutó a la edad de cinco años, cuando reemplazó a su madre en una actuación. Para 1912, ya había actuado con la compañía teatral de Fred Karno, con quien recorrió diversos países.
Su personaje Charlot debutó en 1914, en la película Ganándose el pan,​ y durante ese año rodó treinta y cinco cortometrajes, entre ellos Todo por un paraguasCharlot en el baile y Charlot y el fuego. Sin embargo, las películas más destacadas de Chaplin fueron La quimera del oro (1925), Luces de la ciudad (1931), Tiempos modernos (1936) y El gran dictador (1940). Sus técnicas al momento de filmar incluían slapstick, mímica, pantomima y demás rutinas de comedia visual. Desde mediados de la década de 1910 dirigió la mayoría de sus películas, para 1916 también se encargó de la producción, y desde 1918 compuso la música para sus producciones. En 1919, en colaboración con Douglas Fairbanks, David Wark Griffith y Mary Pickford, fundó la United Artists.​
A lo largo de su vida, Chaplin recibió múltiples reconocimientos y nominaciones. Recibió el premio Óscar Honorífico en 1928 y 1972, fue candidato al premio Nobel de la Paz en 1948, fue nombrado caballero de la Orden del Imperio Británico en 1975​ y se colocó una estrella con su nombre en el Paseo de la Fama de Hollywood en 1970. En 1952, tras una serie de problemas políticos que lo involucraban con el comunismo y con la realización de actividades antiestadounidenses, debió exiliarse en Suiza, donde pasó el resto de su vida. Si bien la cantidad de producciones que realizaba para aquella época había disminuido, filmó Un rey en Nueva York y La condesa de Hong Kong, sus últimos trabajos.​ Falleció el Día de Navidad de 1977.​
Chaplin estuvo casado en cuatro ocasiones —con Mildred Harris, Lita Grey, Paulette Goddard y Oona O’Neill—, y se le atribuyeron noviazgos con otras ocho actrices de su época. Tres de sus hijos, Josephine, Sydney y Geraldine, también se dedicaron al espectáculo.
1987:Comienza el levantamiento de Semana Santa. El teniente coronel Aldo Rico y un grupo conocido como los carapintadas se amotinan en Campo de Mayo en protesta por las medidas del presidente Raúl Alfonsín con relación a las responsabilidades de la última dictadura.
El primero de los levantamientos tuvo lugar en la Pascua del 16 al 20 de abril de 1987, con la excusa de las acciones administrativas llevadas a cabo por la cúpula de las fuerzas armadas, sobre los beneficiarios de la Ley de Punto Final: Personal con jerarquía de suboficiales y oficiales con grado menor a coronel (en tanto y en cuanto no se hubiesen apropiado de menores y/o de inmuebles de desaparecidos) durante el terrorismo de Estado, por haber prescrito las causas que no se hubieren tramitado antes de finales de 1986 y principios de 1987.
El mayor Ernesto Barreiro, un elemento de la inteligencia militar que había tenido participación activa en la represión al movimiento obrero y popular en Córdoba, se negó a prestar declaración ante la Cámara Federal de Córdoba en relación a cargos de tortura y asesinato que se le imputaban.
La autoridad militar arrestó a Barreiro, a petición del juez competente, y lo confinó en el Regimiento de Infantería Aerotransportado 14 del III Cuerpo de Ejército, en la provincia de Córdoba. Cuando la policía intentó hacerse cargo de Barreiro por el desacato a la justicia, el personal del cuartel (130, entre cuadros y soldados) se amotinó, exigiendo el cese de los juicios.
Otras dependencias militares se sumaron a la acción (ante la férrea oposición de la población civil), en especial las tropas al mando del teniente coronel Aldo Rico​ (en ese entonces, al mando del Regimiento de Infantería 18 de San Javier), quien se acantonó en la Escuela de Infantería en Campo de Mayo. Los reclamos de los ya apodados carapintadas incluían la destitución del jefe del Ejército, planteando que los jefes que impartieron las órdenes “hoy están en libertad desprocesados, ascendidos y gozando de un privilegio que no merecen”, y la exigencia de una solución política para los juicios a los represores del proceso y “los del otro bando también”, según se dijo en el reportaje hecho para el periodista Corbacho en Radio Mitre el 16 de abril de 1987. Aldo Rico decía: “Si quienes dieron las órdenes van a la justicia no tenemos ningún problema en ir todos a la justicia, pero ningún hombre de bien que vista uniforme militar puede ampararse escudándose en el sacrificio de sus subalternos”.
Si bien el alzamiento contó con pocos apoyos públicos entre los responsables de tropa, la actitud del resto de las Fuerzas Armadas fue unánime: Alfonsín no contó con la subordinación necesaria entre la tropa para sofocar militarmente a los carapintadas.​
La actitud política y pública frente al alzamiento también fue uniforme. Los principales partidos del país (UCR, PJ, UCeDé, PDC, PI, PC y PS) suscribieron el “Acta de Compromiso Democrático”, oponiéndose a la actitud de los militares y reconociendo los grados de responsabilidad en la represión que habían sido anunciados por el Poder Ejecutivo Nacional antes del intento de golpe. Este último punto llevó a algunas fuerzas políticas (el MAS, el PCR, el PO, y las Madres de Plaza de Mayo) a distanciarse del grupo de los firmantes. Manifestaciones populares se hicieron presentes en Campo de Mayo y la Plaza de Mayo, exigiendo la rendición de los sublevados. Imposibilitado de reprimir y ante situaciones poco claras Alfonsín marchó a Campo de Mayo para exigir la rendición, en lo que se le cuestionaría como una debilidad política. A su regreso, desde el balcón de la Casa Rosada, anunciaría la capitulación de los amotinados.
Barreiro huyó; fue capturado dos semanas más tarde. Tanto él como Rico pasarían a manos de la justicia militar y civil, iniciándole al último una causa en los tribunales de San Isidro por rebelión.
Parecería que a causa de este primer alzamiento carapintada,​ meses más tarde, el gobierno habría promulgado la Ley de Obediencia Debida, que satisfizo algunos de sus reclamos; sin embargo, la misma fue anunciada un mes antes del levantamiento, el 24 de marzo de 1987 en la localidad de Las Perdices, Córdoba, por el presidente Alfonsín​ y se basaba en la promesa electoral de campaña de 1983 de los tres niveles de responsabilidad. Los juicios prosiguieron durante el período de Alfonsín. Los cuadros superiores del terrorismo de Estado y algunos subalternos siguieron presos y procesados.

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