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La Trampa: Alejandro Terán mezcló trap y orquesta y logró un espectáculo único que puede verse gratis hoy

Se presenta esta noche en el CCK y se puede seguir ya mismo en YouTube. Convocó a Paco Amoroso, Catriel, Zoe Gottusso, Benito Cerati y otras figuras emergentes y les propuso crear juntos “una coda fantasmal”

-¿Qué es La Trampa?

-La Trampa es un animé melancólico, producto de esa extraña normalidad que produjo la pandemia y estar mucho en la casa. Tiene algo pesadillesco, algo muy melancólico, y también algo de que nadie es quien es en La Trampa.

Alejandro Terán habla acariciándose la barba como si en ella buscara las ideas, habla lento, sin que lo apure el ritmo televisivo y algoritmo de alguna red social. Tiene una gorra de inspector de trenes y una sonrisa amable ante cada pregunta. Tiene, además, una mezcla entre melancolía y optimismo que hacen ameno todo lo que dice. En su cabeza, mientras, repasa cada uno de los instrumentos que suenan en La Trampa, su nuevo espectáculo.

El director orquestal, que hace exactos 20 años dirigía los 11 Episodios Sinfóficos de Gustavo Cerati en el Teatro Avenida, hoy está concentrado en la música de las nuevas generaciones. Según dice, fue su hija BB Asul quien lo introdujo en el mundo del trap. (Ella sin embargo lo negará: “le encanta decir eso pero no es así, él investiga todo solo”, nos dirá después). La cuestión es que una vez seducido por esas voces jóvenes que identifica como “los niños del maizal”, Terán comenzó a pensar en hacer algo con ellos, y así como hace dos décadas dejó un episodio de antología en la carrera de Cerati, esta vez hizo lo propio con siete jóvenes artistas: Zoe Gotusso, Paco Amoroso, Catriel, BB Asul, Taichu, Chita y Benito Cerati, que cierra el espectáculo y, de algún modo, el ciclo de especiales de Terán.

“Ale me invitó, él ya tenía la propuesta armada, toda la idea ya bastante concreta, yo fui el último en adherirme. Me gustó mucho porque soy muy dual yo: me gustan las cosas muy frenéticas y ruidosas, y me gustan las muy tranquilas y muy suaves. Y la cuestión sinfónica, sobre todo los arreglos que tiene Terán con el lugar que le da a la calma, me gusta. Yo uso la música un poco para escapar: de la ansiedad, del día; y Ale sabe ser sutil”, cuenta Benito Cerati sobre su participación. Cierra el espectáculo cantando “Cerca”, uno de sus pocos temas románticos.

El show se puede ver ya mismo en YouTube buscando “La Trampa | Alejandro Terán”, pero quienes quieran disfrutarlo en vivo podrán hacerlo hoy mismo en el CCK. Las entradas son gratuitas pero con reserva previa, y quien no llegue a conseguir su ticket puede seguirlo a través del YouTube del centro cultural.

Será un evento conducido por Charo López y el repertorio incluirá los temas Who” (Taichu), “Nada más que hablar” (Chita), “Cuchillos” (Divergente), “1312” (BB ASUL), “Envidia” (CA7RIEL), “Ganas” (Zoe Gotusso), “Desviado” (orquesta) y “Cerca” (Benito Cerati), y un interludio electrónico.

Además, en octubre comenzará a tocar El Cuarteto Divergente todos los martes en el Galpón de Guevara. Se trata de un espectáculo ideal para quienes disfruten de los arreglos musicales de Terán. Formado por Javier Casalla (violín), Julio Dominguez (violín), Karmen Rencar (cello) y Alejandro Terán (en la viola), contarán también con la presencia del mítico Fernando Samalea.

Terán reflexiona sobre el trap, las nuevas generaciones de músicos y la extrañeza de poder juntarlos con formaciones orquestales, de los efectos de la pandemia (en la vida y en el arte) y de una sensación un tanto macabra y parsimoniosa de que todo, tal vez, ya terminó hace varios años.

-¿Cómo empezó el proceso de este espectáculo?

-El trabajo empezó con reuniones informales. Se hablaba de una escena del trap argentino y yo me di cuenta rápidamente de que los artistas están evolucionando de maneras tan personales (los artistas que podrían conformar una escena de trap), que ya no hay ni escena ni trap. O sea, cada artista toma su vuelo propio y a pesar de que es cómoda la batea de trap y la batea de escena, decidimos que no, que cada artista podía ir por su lugar de fantasía y por su melancolía y por esa trampa.

-Uno habla de escena de trap pero hay una elección cruzada en La Trampa, ¿no? Está Zoe Gottuso, está Paco Amoroso, Benito Cerati… ¿Qué define qué entra y qué no en este espectáculo “de trap”?

-Mi relación con los jóvenes artistas es como si fueran mis sobrinos: BB Asul es mi hija biológica, con Zoe hemos trabajado en sus materiales, Catriel y Paco Amoroso son amigos, Chita y Taichu también, y a Benito lo conozco desde que era un bebé, yo trabajaba con su papá. Tengo una imagen de él en medias, chiquitito, metiendo los pies en los charcos y la mamá retándolo. Ahora es un hombre enorme. Hay una relación de verdadera admiración con esta generación de estos humanos que van a vivir un mundo que para los humanos salientes que somos nosotros es un mundo distópico. Y la valentía que tiene cada uno de generar ese enorme caudal de inspiración y de originalidad, es realmente una generación admirable.

-¿Cómo fue el trabajo orquestal?

-Cuando yo trabajo como orquestador tomo la orquesta como un instrumento accionado por muchas personas, y esas personas no son robots, tienen cada uno su psicología. Y acá la orquesta estaba accionada por 14 psicologías, agreguemos la palabra alma incluso. Un instrumento que se toca con 14 almas que tienen sus días, sus historias, su niñez… Y eso es un enorme generador sensorial. Nunca una orquesta suena dos veces de la misma manera. Lo que es insoportable de la situación política hoy es el desacuerdo. Como decía el filósofo: difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo. Y una orquesta es un germen de psicologías puestas de acuerdo, por eso es un evento muy hermoso.

-¿Alguno de los presentes ya había trabajado con orquesta?

-Las generaciones jóvenes, por muchos motivos combinados, tienen poco acceso a mover muchos músicos, porque una orquesta es un dinosaurio que se come todo: horas que tengas para ensayar no van a alcanzar, nunca. Por eso cada vez que hay una oportunidad de tener una orquesta disponible vamos corriendo. Eso nos pasó con Gustavo (Cerati). Cuando hicimos los 11 Episodios Sinfónicos, yo sinceramente no sabía ni qué era. No era un disco, nada, era un show televisivo. Pero veníamos de Londres de hacer cosas con orquesta con Gustavo y teníamos muchas ganas de hacer más… Y era un momento en que se podía, en que pintó la producción con orquesta y ni preguntamos para qué era, lo hicimos. Y bueno, los jóvenes de este espectáculo no siempre tuvieron esa posibilidad y es el experimento que hicimos.

-Hay algo de fatalidad amigable en tu discurso, como si todo te pareciera un sueño.

-Es que tal vez lo sea. Tal vez en el 2012 haya sido el fin del mundo finalmente y esto sea solo una coda fantasmal. Quién sabe, ¿no? Quizás seamos después de todo una coda fantasmal.