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Día del Orgullo LGBT+: por qué se conmemora el 28 de junio

Cada 28 de junio se celebra el Día Internacional del Orgullo LGBT, una fecha que celebra el amor, la felicidad y la aceptación universal. Sus siglas representan a quienes se identifican con las lesbianas, gays, trans y bisexuales, pero la palabra tiende a ser flexible y -además- muta con el paso del tiempo al agregar más letras.

Por todo el planeta hay muestras de apoyo a la comunidad LGBT, sin embargo, las expresiones artísticas son las que tienden a ganar una mayor aceptación por la mayoría. Sobre todo las musicales, que han tenido picos sin iguales gracias a distintos artistas y personalidades que hacen eco de un día como este. 

“La gente me señala/Me apuntan con el dedo/Susurra a mis espaldas/Y a mí me importa un bledo/Que más me da/Si soy distinta a ellos/No soy de nadie/No tengo dueño”. Así comienza la canción ¿A quién le importa?, que la española Alaska grabó por primera vez en 1986 y que también forma parte del repertorio de la mexicana Thalía.

Una vez por año, la canción escala posiciones en Spotify, el nuevo barómetro de la música global. La explicación: es el “himno” de un colectivo que en ese momento del año conmemora a nivel mundial el inicio de la lucha por sus derechos. Lo que comenzó hace 5 décadas como una lucha del mundo gay contra la enorme represión que sufrían, hoy se ha convertido en un colectivo con todas las diversidades sexuales.

Día Internacional del Orgullo LGBT

Un bar regenteado por la mafia, en la calle Christopher del Greenwich Village, era uno de los pocos de Nueva York que recibía a gays, lesbianas y drag queens en los años 60. A fines de junio de 1968, la policía organizó dos redadas consecutivas con el argumento de que el Stonewall, tal el nombre del bar, no tenía permiso para vender alcohol.

La segunda redada pasaría a la historia. A la una de la mañana del 28 de junio, seis policías de uniforme, con el apoyo de agentes de incógnito que ya estaban dentro, irrumpieron en el local, donde había unas 200 personas, en su mayoría homosexuales.

La policía les exigió que mostraran su documentación y que abandonaran el Stonewall. Al principio, la gente reaccionó bien, incluso con algunas sonrisas. Pero, pronto todo se salió de control. Las grescas habrían comenzado cuando una drag queen le dio un carterazo a un policía o cuando una mujer lesbiana se resistió a ser introducida en un patrullero.

Lo cierto es que en la vereda del Stonewall comenzaron a volar monedas y piedras contra los policías, quienes debieron refugiarse en el bar. Era la primera vez que la comunidad homosexual, entonces perseguida en casi todo Estados Unidos, reaccionaba de manera tan contundente.

A las pocas horas, la policía antidisturbios controló la situación y detuvo a 13 personas. Sin embargo, la rebelión recién comenzaba. Las siguientes cuatro noches, hubo nuevas protestas frente al Stonewall, con algunos incidentes.

Aunque cada 4 de julio, el Día de la Independencia de Estados Unidos, decenas de homosexuales se manifestaban de manera pacífica en Filadelfia, los incidentes de Stonewall marcaron un punto de quiebre.

​La manifestación se vuelve mundial

Por primera vez, el colectivo adoptó una estrategia más parecida a los Black Panthers, quienes luchaban por los derechos de los afroamericanos. Es decir, “ganar la calle y crear problemas”.