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Día de la medicina social

Desde el 2002, todos los 12 de julio en la Argentina se lleva a cabo la celebración del Día Nacional de la Medicina Social, comohomenaje al nacimiento del doctor René Favaloro. La fecha fue establecida para reconocer la importancia de su trabajo en esa disciplina y remarca la necesidad de pensar la profesión desde una perspectiva humanista.

Si bien la jornada se origina como homenaje a Favaloro, también se hace extensiva a cada uno de los profesionales que ejercen la medicina social. En este sentido, se destaca el abordaje de la profesión, priorizando aspectos como el derecho a la salud de cada individuo y de los grupos sociales que padecen desigualdades.

En el sitio de la Fundación Favaloro se pueden leer algunas de las declaraciones que hizo el creador del bypass en relación a su manera de concebir la práctica médica. En su experiencia como médico de campo dijo: “Quizá el mayor elogio que se me ha hecho fue en una reunión de cardiología en la que me presentaron diciéndome ‘médico rural’”.

Por otro lado, en un Congreso de Bioingeniería de 1999, Favaloro manifestó que “en cada acto médico debe estar presente el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales; entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado de la humanidad”.

El trabajo de René Favaloro como médico rural en La Pampa

A más de 20 años de su suicidio, René Favaloro sigue siendo reconocido en la Argentina y en todo el mundo por sus trabajos como profesional, por su rol como docente y por el legado que dejó en el campo de la medicina cardiovascular, con el desarrollo del bypass coronario.

A pesar de esto, hay un aspecto de su vida que no suele ser tan conocido como los demás y que dice mucho acerca del tipo de profesional que fue y de la manera en que concibió la práctica médica a lo largo de toda su carrera.

Nacido en 1923 en La Plata, Favaloro cursó sus estudios de medicina en la universidad de esa ciudad. Al poco tiempo de egresado, un tío que vivía en Jacinto Aráuz, una localidad desértica de La Pampa, se contactó con él y le hizo saber lo mucho que se necesitaba de médicos en aquella región.

Fue entonces cuando Favaloro decidió viajar hacia este pueblo de 3500 habitantes. Allí, el prestigioso médico argentino vivió durante 12 años e impulsó un centro de asistencia con el cual pudo reducir la mortalidad infantil, entre otros logros.