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Alberto Olmedo: a 33 años de su muerte

El gran cómico argentino falleció el 5 de marzo de 1988 y dejó personajes que todavía permanecen en el imaginario popular. Aquí los más emblemáticos, desde El Manosanta hasta El capitán Piluso.

El 5 de marzo se cumplen 33 años de la muerte de Alberto Olmedo, el enorme cómico argentino, que tuvo un trágico final tras caerse desde el piso 11 del edificio Maral 39 en la ciudad de Mar del Plata.

Olmedo murió el mismo verano de 1988 que Carlos Monzón asesinó a Alicia Muniz. Mientras el boxeador estaba de vuelta de su carrera deportiva, el actor interpretaba su última obra: Éramos tan pobres. Y  la rompía en convocatoria de espectadores. 

Y esa constelación de acontecimientos trágicos, tanto el caso Muniz como la muerte del capocómico, quebró para siempre cierta “tradición” de las temporadas marplatenses donde la épica alrededor de los espectáculos, adornados de excesos y los coletazos de la fama, terminaron de armar un triángulo de las bermudas

Olmedo, según el director de teatro Alberto Ure “el mejor actor argentino”, giraba a toda velocidad en esa órbita cuando se soltó y terminó de una manera absurda: buscando algo en una maceta del balcón, resbaló y cayó.

Nancy Herrera, última mujer de Olmedo, tratando de recuperar algo de todo ese derrape dijo que su pareja “murió en el mejor momento de su vida, con la mina que quería y tomando champagne; y no babeado en una cama hecho mierda”. 

Lo cierto es que el actor supo incorporar a sus personajes el demoledor pulso del humor popular. Absorbió, como sólo los grandes artistas de cada época suelen hacerlo, la potencia del imaginario que lo rodeaba. Y lo asumió a costa, incluso, de vaciarse.