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A un año del accidente de Kobe Bryant

Conmovió al mundo con su juego superlativo. Y se conmovió el mundo con su temprana muerte y la de su hija.

n sus tiempos de joven jugador solía llegar en helicóptero a los entrenamientos y partidos que le tocaban disputar en el Staples Center, el estadio de la mítica franquicia de Los Angeles Lakers.

Aunque ubicado a pocos kilómetros de su casa, decía que era para esquivar el tráfico de las carreteras y evitarse el impacto que podía suponer para sus lesiones físicas el hecho de estar varias horas sentado en un auto. Se lo permitían porque Kobe Bryant era una estrella desde su debut en el equipo angelino con 18 años, el 3 de noviembre de 1996.

Cuando se retiró del básquet profesional, el 13 abril de 2016, convirtiéndole 60 puntos a los Utah Jazz, Kobe Bryant, “Black Mamba”, uno de los mejores jugadores de la historia de la NBA con cinco títulos de campeón de la Liga estadounidense y 18 veces integrante del equipo de los All-Star, mantuvo esa costumbre de viajar en helicóptero de manera habitual. Ya era parte de su rutina.

El 26 de enero de 2020, como un domingo cualquiera, el ex escolta de los Lakers partió con su hija Gianna María Onore, de 13 años, y otras siete personas para ver los partidos en la Mamba Sports, la academia que él mismo había fundado y donde también su “Mambacita” jugaría ese día un torneo.

Pero el helicóptero que los trasladaba se estrelló en una zona montañosa al noroeste de Los Angeles. Moría una leyenda. Repentina y trágica, la noticia impactó a sus colegas, a sus seguidores, a los periodistas, al mundo entero. A un año del accidente de Kobe Bryant, cómo fue y cuál fue la causa de su muerte.

Cómo fue el accidente de Kobe Bryant

El viento era suave aquella mañana de fines de enero en la zona del aeropuerto John Wayne, al sur de Santa Ana, donde Bryant, de 41 años, vivía junto con su familia. La ciudad, sin embargo, había amanecido cubierta por una espesa niebla y la visibilidad era escasa. Lo había informado el Servicio Meteorológico de los Estados Unidos y hasta la propia policía de Los Angeles había bloqueado la salida de sus helicópteros para evitar riesgos.

Otra fue la decisión -aún inexplicable- del experimentado piloto Ara Zobayan, el favorito de Bryant y quien habitualmente lo trasladaba en helicóptero. A las 9.06 hora de Los Angeles, el Sikorsky S-76 -el mismo modelo que suele transportar a funcionarios, empresarios y hasta a la realeza británica- despegó como lo había hecho un día antes y también una decena de veces el año anterior con el mismo destino. Pero el 26 de enero había mucha niebla.

Sikorsky S-76B, con alta tecnología, en el que viajaba Bryant.

Sikorsky S-76B, con alta tecnología, en el que viajaba Bryant.

A las 9:47 de esa mañana, 41 minutos más tarde, los bomberos recibían la noticia de que el aparato se había estrellado contra una colina de Calabasas, una ciudad paradójicamente elegida por muchos famosos y estrellas del deporte.

Aún continúan las investigaciones sobre las causas del accidente. Pero un reciente informe de más de 1.700 páginas de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de los Estados Unidos (NTSB) da cuenta de los intentos del piloto por superar los problemas climatológicos con los que se encontró en el camino.

La evidencia apunta a que Zobayan habría sufrido lo que se conoce como “ilusión somotográvica”, un fenómeno que produce desorientación espacial al ingresar a un banco de neblina que lo habría llevado al error de querer volar por encima de las nubes mientras perdía altura sin poder percibirlo.

Según los registros obtenidos por los expertos, minutos antes del accidente Zobayan le comunicó por radio a los controladores de tráfico aéreo que estaba ascendiendo a 4000 pies (1.220 metros) para superar la niebla, cuando en realidad el helicóptero se precipitaba hacia la ladera de la colina donde encontraron la muerte.El mismo informe indica que no hubo rastros de una falla del motor del Sikorsky S-76 e incluso el rotor se encontraba girando al momento de la colisión.

La velocidad del helicóptero en el impacto

Se sabe, además, que el helicóptero volaba a 296 kilómetros por hora, una velocidad que explica la violencia del impacto y que es una velocidad altísima para este tipo de aparato si se intenta salir de un problema.Tal vez consecuencia de la misma desorientación del piloto.

Las tareas de rescate no fueron sencillas: por la complejidad del terreno, pero también porque los escombros quedaron esparcidos en un área de más de 100 metros a la redonda.

Tanto la ex estrella de la NBA como los otros ocho ocupantes de la aeronave murieron de manera instantánea. Según el informe de las autopsias de la Oficina Forense de Los Angeles, en todos los casos la causa de muerte fue “traumatismo con elementos contundentes”. Y pese a algunos rumores que habían circulado en los primeros días, se confirmó que no había rastros de alcohol ni drogas en el cuerpo de Zobayan.